A medida que avanza el curso se van interiorizando una serie de conceptos básicos de la investigación. La expectativa es que estos aspectos y terminología ahora novedosa lleguen a ser un día elementos cotidianos. Más aún. Que el doctorando los lleve a la práctica. Será ese el final de este viaje iniciático que ahora arranca y que lleva desde la utilización de la ciencia a nivel de usuario hasta la adquisición del rol del investigador.
La lectura de los capítulos del libro de Robert Day sabe a poco y probablemente será un texto de lectura completa en los próximos días. Hay ideas que merecen ser destacadas y que referimos a continuación.
Habla de la necesidad de escribir bien un trabajo científico. De hecho se refiere a la publicación como el objetivo de la investigación científica. La premisa fundamental de las investigaciones originales, afirma, es que tienen que publicarse.
Dicha exposición debe ser tan sencilla como resulte posible. El trabajo científico demanda una mente clara que aborde un problema claramente formulado y lleve a unas conclusiones claramente enunciadas. Menciona específicamente la redacción científica para señalar que no tiene necesidad de adornos ni cabida para ellos. Y, respecto al lenguaje a emplear, afirma que es aquel que transmite el sentido con el menor número posible de palabras.
Se habla de la organización del artículo científico según el esquema mayormente aceptado de IMRYD: introducción (qué), método (cómo), resultados (cuáles) y discusión (qué significan).
Respecto a la publicación, se advierte de que un manuscrito incluido en una tesis situada en un ordenador central al que se puede acceder por internet no es aceptable para su presentación a una revista de la ASM.
Se menciona la clasificación de artículo científico, de revisión, comunicación a conferencia, informes preliminares... y se define el concepto de publicación primaria.
El segundo de los artículos, firmado por Ruy Pérez Monfort, describe la metodología de seminario, mesa redonda, simposio, congreso (conferencias, ponencias libres) y cartel. Ofrece también una serie de recomendaciones útiles para preparar las presentaciones tales como organizarla para que dure algo menos del tiempo disponible.
La información leída se refiere constantemente al artículo científico y describe sus apartados, en gran medida estandarizados internacionalmente: resumen, introducción, materiales y métodos, resultados, discusión, agradecimientos y referencias.
El artículo de J.R. Pérez Álvarez-Ossorio aborda el asunto de la información y documentación científica. Explica que el ideal es que un usuario reciba toda la información de interés potencial y ninguna información irrelevante. Valora que la información no es buena cuando se produce sino cuando se utiliza y describe una tipología de usuarios de dicha información en cuatro sectores: investigación, industrila, político y el hombre de la calle.
El texto referido a la cienciometría nos ofrece otros aspectos algunos de los cuales ya pudimos escuchar en la sesión inicial del curso. Entre otros elementos llamativos se dice que la comunidad científica se divide en una élite que publica la mayor parte de los artículos y en una masa de investigadores poco productivos.
Finalmente se describe el costoso proceso de lograr la publicación de un paper. Camino todavía más arduo si se trata de una revista de impacto. Dicho recorrido incluye el “peer review” y en la información trabajada se describen las bondades de este proceso pero también se hace hincapié en todos los inconvenientes que pueden darse, incluídas hipotéticas maniobras deshonestas para aprovechar la investigación en beneficio propio.
En resumen, la lectura de estos artículos ayuda al doctorando a adentrarse en el mundo científico, sus conceptos, terminología y usos. Ha resultado de especial interés el primero de los textos y la posibilidad de acceder a su versión completa.

Veo que lo has leído todo y te ha resultado interesante. Me alegro mucho!!
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