sábado, 17 de diciembre de 2016

Comunicación no formal (Divulgación)

El visionado del vídeo de la charla de Miquel Durán ha sido una interesante actividad que ha incitado a la reflexión sobre este tema. Antes de responder directamente a las dos cuestiones seleccionadas expondré unas breves reflexiones sobre sus ideas.

Reconoceré que es un viaje a un territorio demasiado lejano del punto en el que me encuentro. Por tanto, en mi persona, dicha charla no ha tenido la capacidad de convencerme, algo para lo que todavía no estoy preparado, pero sí de hacerme pensar.

He encontrado en ella conceptos valiosos como la necesidad del investigador de estar presente en la red, de ir elaborando una reputación pública o el, a juicio del ponente, recomendable uso de las tecnologías de la comunicación.

Después de escuchar e iniciar una reflexión mi conclusión ahora mismo es: tal vez.

Llevar a la práctica las recomendaciones de Miquel Durán en un grado alto exigiría una serie de condiciones:

  1. Tener algo que decir. Algo relevante. De lo contrario el objetivo es el simple mensaje y se vende humo.
  2. Ser capaz de explicarlo de una manera rigurosa y clara. En caso contrario la propia difusión puede ir en contra del prestigio del investigador.
  3. Haberse formado en las habilidades precisas para esta difusión en red conociendo no solo el uso de las herramientas (facebook, twitter, blogs, instagram...) sino también sus pros y contras.
  4. Estar dispuesto a prescindir del anonimato y publicitar una parte del trabajo o incluso de elementos más personales, empezando por el propio nombre e imagen.
  5. Disponer de tiempo suficiente para elaborar mensajes de calidad y difundirlos. Puede ser contraproducente para la imagen del investigador que en las redes sociales quede un amago de bajísima calidad de presencia en internet.

Por último, no tengo todavía claro que socialmente se valore la presencia de los investigadores en la red como un elemento prestigioso. Creo que venimos de un tiempo en que consideramos el científico trabaja en silencio y no pierde el tiempo predicando al pueblo en la plaza mientras que quien sí se dirige a este público general tiene o bien intereses ocultos, bases científicas cuestionables o visiones parciales y acientíficas de un asunto.



Vayamos con las preguntas:

¿Has hecho divulgación antes? ¿Con lo que has leído crees que harás en el futuro? ¿Te parece difícil integrar la divulgación como una tarea más?

En mi condición de psicopedagogo y desde mi trabajo como orientador escolar una de mis funciones es, precisamente, la de la explicación comprensible de conceptos complejos. Por ejemplo, en una entrevista con unos padres informar de la sospecha de que su hijo tenga un TDAH, en qué consiste, opciones psicopedagógicas y médicas (tratamiento)...

Es esta una labor divulgativa en cualquier caso individual o a colectivos reducidos, caso de las charlas que puedo dar al profesorado de mi centro sobre algún aspecto concreto.

No he realizado difusión en red y creo que ahora mismo no es un objetivo a medio plazo por los aspectos que he enumerado al valorar el vídeo y porque no tengo todavía evidencia clara de que la relación coste/beneficio me fuera favorable.




Tras mantener el blog de la asignatura y a la vista de la información de este tema ¿crees que te sería muy costoso mantener un blog sobre los avances de tu tesis?

Siendo honestos deberé reconocer que, de entrada, dicha posibilidad no la veo actualmente muy útil. En un horario de trabajo sobrecargado, siempre con tareas urgentes e importantes que quedan por hacer, cualquier iniciativa debe superar controles estrictos para no quedar abandonada a la primera de cambio.

Efectivamente creo que el coste en tiempo y esfuerzo sería elevado y no termino de ver cuál sería el beneficio. Planteado en otros términos, en una situación en la que desbrozar el camino de la tesis muchas veces lleva a trabajar duro sacando tiempo incluso por la noche después de cenar parece esta una iniciativa ahora mismo ambiciosa en exceso.

Tampoco tendría claro para quién escribiría y, lo más importante, ninguna convicción de que dichos contenidos tuvieran el valor suficiente para ser difundidos.

1 comentario:

  1. Pues qué pena... Bueno, por lo menos has reflexionado sobre ello y lo que hagas o no ya no será fruto de la inercia sino de una decisión razonada. Ojalá tengas ocasión de replanteártelo más adelante y encuentras una buena ocasión para unirte a la divulgación. Quien sabe, quizá unos excelentes resultados de la tesis ;-)

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